7/11/2007




HALLOWEEN DE PROPAGANDA NEGRA EN COLOMBIA



El periodista y escritor Antonio Morales denuncia que Enrique Peñalosa contrató para su campaña los servicios de un ’mercenario’ gringo experto en propaganda negra.
Viernes 2 de noviembre de 2007 Colombia vive por estos días una gran resaca tras las elecciones locales y regionales del 28 de octubre. Pero la lengua pastosa del país, el temblor de manos y la sed de poder de los elegidos, no le han dado tregua a la actividad política que parece haber sido catapultada por estos comicios que han dejado muchas novedades en el mapa político del país. Desde luego buena parte de la atención post electoral se la ha llevado la capital, Bogotá, donde tras una guerra sucia por parte del hoy vencido candidato de la derecha a la alcaldía mayor, Enrique Peñalosa, contra el alcalde de izquierda electo Samuel Moreno y el hecho novedoso de la continuidad del Polo Democrático Alternativo en el poder en el segundo cargo de la nación, se ha potenciado el debate con la mira prematuramente puesta en las elecciones presidenciales de 2010. De dicha guerra sucia ya se han filtrado varios datos de cómo fue que Enrique Peñalosa organizó el ataque bajo contra Moreno. Hacia el mes de julio tras la elección de Moreno como candidato del Polo que coincidió con el inicio de la baja de Peñalosa en las encuestas, el candidato uribista decidió apartarse de sus asesores tradicionales y buscar refuerzos en el campo de los mercenarios electorales. Para ello encontró en el país de sus amores, los Estados Unidos, al señor Alex Castellanos, una especie de extraño gurú que entre otras cosas ha sido asesor de guerras sucias del partido republicano, experto en mensajes subliminales como el de la campaña de Bush donde se veía la palabra “ratas” cuando parecía Al Gore. El consultor de la derecha gringa, de origen cubano necesariamente, se ha especializado en todo tipo de acciones por lo menos cuestionables en las luchas electorales, un “maestro del nuevo estilo mediático” como lo calificara la revista Fortune, caracterizado por la confrontación brutal y la puñalada baja. Ha sido, además, asesor del gobernador de California Arnold Schwarzenegger. Pero ¿cual fue el papel de Castellanos en la campaña de Peñalosa? La estrategia era evidente. Desprestigiar no solo a Samuel Moreno sino a quienes le rodeaban y a su partido, es decir a los sectores del Partido Liberal que lo apoyaban y al PDA. Nada más fácil que asociar a Moreno con el ex-presidente Ernesto Samper quien saliera mal parado del poder debido al llamado proceso 8000 en el que se vio envuelto por la financiación de su campaña en 1994 por parte del Cartel de Cali. La gente de Peñalosa se inventó un comercial en el cual se decía con respeto a Moreno:” ¿Usted quiere que Samper vuelva gobernar?”. Típica dialéctica de Castellanos Pero ese era el primer paso de la cadena de ataques aleves. La acción tenía que poner en evidencia la supuesta relación de Moreno con las FARC Alejados sus asesores naturales, el empresario Mario Pacheco, el gerente de campaña Oscar Díaz y Darío Vargas y divido el grupo de medios y de estrategia de Peñalosa en los pro y contra Castellanos, el camino estaba despejado para la guerra sucia. Como diera lugar se debería vincular al Polo y a Moreno con las FARC. Y para eso la campaña de Peñalosa obedeció a las instrucciones y tesis de Castellanos y de “Jimmy” su enviado a Colombia. Los fockus group y las sesiones de sondeos indicaban que Moreno era inatajable, y entre más pasaban las semanas más bajaba Peñalosa en la intención de voto. Tras una reunión en un cóctel de entrega de los premios nacionales de periodismo Simón Bolívar, los antiguos “conspis” los periodistas que lideraron los ataques contra Samper durante su presidencia, decidieron lanzar los dardos. Las directivas del periódico El Tiempo (parientes del vicepresidente y del ministro de defensa), el periodista Julio Sánchez Cristo, el hijo del magnate Julio Mario Santodomingo propietario del canal de televisión Caracol, todos peñalosistas, estaban muy preocupados. Casualidad o no, lo cierto es que pocos días después, una entrevista del año de 1995 que le hiciera el hoy Presidente de ese canal Paulo Laserna (empleado de Santodomingo) a Moreno, fue utilizada fragmentariamente y fuera de contexto y de tiempo, para atacar a Moreno. La emisora la FM puso al aire pedazos del audio en los cuales Moreno, 12 años atrás, defendía la dictadura de su abuelo Rojas Pinilla, consideraba como natural la lucha armada y ponía en duda la legitimidad del ejército colombiano. Una típica jugada al estilo Castellanos. Cualquier cosa tendría que servir para atajar a Moreno y al Polo. El resto de la prensa afecta a Peñalosa se encargó de magnificar el asunto sacado del baúl. Pero esta vez a Castellanos le salió el tiro por la culata. La andanada contra Moreno se devolvió en las urnas donde limpiamente el candidato del Polo derrotó por 400.000 votos a Peñalosa. Es quizás esta la primera vez que en Colombia se utilizan las armas bajas y secretas comunes en la política gringa. El país se había mantenido mal que bien en la confrontación de tesis, de ideas y los ataques no iban más allá de lo normal entre fuerzas opuestas. Pero esta llegada de la “guerra sucia” electoral en la cual estuvo inclusive vinculado el Presidente Uribe que hizo eco del peñalosismo y participó directamente en política (lo cual está prohibido por la Constitución y ha merecido investigaciones en el Congreso contra Uribe) aporta tendencias torcidas en la lucha electoral en una país ya bien caldeado por el conflicto social y armado de cuatro décadas. No contaba pues Castellanos, padre del llamado “ataque moderno”, con los avatares de la política colombiana. Se dirá que es legítimo atacar, pero esta por verse donde quedará la ética de Enrique Peñalosa, capaz, dentro de su desespero, de entregarse a un mercenario decidido a todo como Alex Castellanos. Y justamente la guerra sucia electoral en Bogotá, una vez sembrada, parece dar frutos, aun con el hecho cumplido de la derrota de Peñalosa. Y uno de esos frutos es la animadversión personal del Presidente Uribe que se ha negado a recibir en su despacho al alcalde electo Moreno, en lo que se ha interpretado, no solo como una bravuconada más del muchas veces enfurecido presidente de la República, sino como una alineación en el partidor de la carrera por las presidenciales del 2010. En efecto, ya Uribe dio a entender que no se niega de plano a la idea de un tercer período y habló que lo haría si el país cae en “una hecatombe” situación en que el país anda, debido a la guerra y a la miseria, desde hace muchos años. Pero en sus propias huestes hay disidencias, sobre todo entre quienes hacen cola para supuestamente sucederlo, como el senador Germán Vargas y otros que consideran que un tercer periodo de Uribe lesionaría definitivamente la democracia colombiana. Pero como la guerra sucia ya hace parte de la dinámica de la política colombiana, el Presidente siguió en el asunto y a través de su comisionado de paz Luís Carlos Restrepo, lanzó dardos envenenados contra Carlos Gaviria, presidente del Polo Democrático Alternativo y posible contendor suyo en el 2010. La publicación de un artículo en la página de la agencia Ancol, cercana a las FARC, en el cual Gaviria analizaba de manera académica el asunto del delito político, y ya publicado hace tres meses en El Tiempo, le permitió de nuevo a Uribe acusar a Gaviria de ser amigo de las FARC, teoría absolutamente alejada de la realidad y refutada ene mil veces por Gaviria. Y los dardos seguirán porque el hecho del triunfo en Bogotá pone el PDA como una fuerza que bien puede ser el recambio ideológico en el 2010, al final del segundo período de Uribe, que desde que asumió el poder en 2002, nunca ha dejado de estar en campaña electoral. Y tanto que una vez más el gran debate nacional de esta semana, ya no son ni las elecciones ni la guerra sucia, sino si le conviene o no al proyecto de la llamada Seguridad Democrática, una segunda campaña reeleccionista y un tercer período de Uribe ¿Asesorado por Alex Castellanos?

Antonio Morales Riveira

8/10/2007


EL CHE CONTRA EL CALENTAMIENTO GLOBAL

Ernesto Guevara de la Serna sigue vivo y asistió a la recién pasada Sesión 62 de la Asamblea General de la ONU, en Nueva York. Escuchó con paciencia unas veces y otras con abierta impaciencia, la cascada de datos alarmantes sobre las enfermedades del planeta.
Para sus adentros comparaba con el contenido de los discursos que él oía en los foros mundiales, por primera vez hace 45 años. Todos hablaban sobre los males de la humanidad, pero ninguno sobre las fiebres y pestes del planeta. ¿Qué ocurrió? ¿El mal avanzaba y no se era consciente de él?
En el verano de este 2007, había estado como conferencista invitado en Berkeley, California, por lo que debió presenciar el colapso del sistema eléctrico de ese Estado, uno de los más ricos de los Estados Unidos, debido a la sobrecarga producida por las necesidades de aire acondicionado, necesario para soportar el más intenso calor de todos los tiempos. También observó de cerca, la muerte de muchos estadounidenses, causada por este calentamiento.
Ahora, aquí sentado en la gran sala neoyorquina de Naciones Unidas, Guevara, de 79 años, escuchaba los discursos sobre la responsabilidad mayoritaria de los EEUU y de Europa por causar estas fiebres planetarias y casi llegaba a concluir, que los países considerados como más desarrollados, estaban comenzando a ‘ser víctimas de su propio invento’, al contrastar el severo daño causado al planeta, tras dos siglos de intenso capitalismo, con las muertes que acababa de presenciar en California, apenas hacía dos meses.
Los supuestamente más desarrollados se ahogan en calor, mientras en el otro extremo, en 12 países de África, las intensas lluvias, inusuales en esta estación, dejan más de medio millón de damnificados. Concluía El Ché, no sólo sufren los países ricos, sino que en su demencia por el dinero y el consumo ilimitados, hunden a toda la especie humana.
La fiebre planetaria sube la temperatura global, deshiela las que antes se consideraban nieves perpetuas, sube el nivel del mar, hunde islas y extingue numerosas especies vivas. Muchas vueltas dio Guevara en su silla, mientras escuchaba y tomaba anotaciones en su libreta de todo lo dicho por los Presidentes y Primeros Ministros, más comprometidos con la suerte del planeta.
Las denuncias sobre tanta concentración de riqueza y tanto derroche de recursos, le hizo levantarse de su asiento en repetidas ocasiones. Le indignó oír que 1.000 millones de gentes que habitan en los mal llamados países desarrollados, devoran, ellos solos, la mitad de la energía mundial. Y lo que es peor, entre Europa y los EEUU juntos, consumen 8.4 veces más que el promedio del resto de la humanidad. Por esto, estas potencias son las responsables de la producción del 70 por ciento de los gases, que producen las fiebres del planeta.
Los datos que rebosaron la serenidad de El Che, los aportó el líder Aymara, el presidente boliviano, Evo Morales Ayma: los 6.700 millones de habitantes del mundo consumimos en un año, lo que se produce en 15 meses. Más grave aún, es que los ingresos de tres familias multimillonarias, son superiores a la riqueza que producen los 48 países más pobres del mundo.
Para poder tranquilizarse y reflexionar, Guevara salió de la sala de sesiones de la ONU. Afuera se interrogó sobre la validez de su consigna, de principios de los años 60 del siglo anterior: “Un revolucionario representa la cima más alta de la especie humana”. Humanidad hoy es preservar la especie humana, dignificarla y salvar la tierra. Para sí concluyó, gente y planeta es una sola cosa. Llegado a este punto, se acordó de lo que había escuchado decir a un indígena, hacía cuatro décadas en la cordillera de los Andes: “Somos tierra que habla y anda”.
Prosiguió en su monólogo, comparando las soluciones de su inicio revolucionario, con las necesidades actuales del mundo. Son los mismos enemigos, las potencias imperialistas, las causantes del desastre universal, así como los medios para enfrentarlas, son los mismos.
Antes y ahora, los pueblos del mundo necesitamos adelantar una lucha colectiva, solidaria, contra el enemigo común, el capitalismo insaciable. La liberación no vendrá como regalo del cielo. Toda la civilización humana se ha ganado en dura lucha contra el viejo orden, por lo que esta batalla tiene que librarse mundialmente, también con el esfuerzo de todos.
Desde adentro de la sala lo llamaron. ¡Doctor Guevara, es su turno para hablar ante la Asamblea!
Interrumpido en sus reflexiones, el Comandante, trató de rematarlas, pensando que cada uno llevamos el sistema capitalista adentro, porque lo bebemos en la leche materna. Él nos vuelve consumistas, ansiosos de riqueza material e individualistas.
Otro modo de producir, otra manera de vivir. Esta es la solución. También la consecuencia de siempre, se seguirá requiriendo para hacer concordante, cada minuto, en cada acción, lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos.
El Che no se ha ido, él está aquí. Nunca se irá.

...correo del magdalena...

19/09/2007






PRESIDENTE URIBE(Little Bush)NIEGA A LOS PUEBLOS ANCESTRALES DE COLOMBIA


AL FIN, EN PAPEL QUEDA PLASMADO LA POSICIÓN URIBISTA DE NEGACIÓN DE LOS 92 PUEBLOS ANCESTRALES DE COLOMBIA. DE SOLO 11 QUE SE ABSTUVIERON EN LA ASAMBLEA GENERAL DE NACIONES UNIDAS, EN LA VOTACIÓN DE LA DECLARACIÓN SOBRE LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENA, SE DESTACA EN LATINOAMÉRICA LA DECISIÓN UNILATERAL DEL GOBIERNO DE LA SEGURIDAD DEMOCRÁTICA.
¡HECHO HISTÓRICO! La 61 Asamblea General de la ONU aprobó la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el pasado 13 de Septiembre de 2007. Cabe destacar que COLOMBIA fue el ÚNICO PAÍS LATINOAMERICANO que se abstuvo de firmarla, entre otras cosas el gobierno de Álvaro Uribe, en nombre de TODOS LOS COLOMBIANOS, se ABSTUVO, textualmente “porque numerosas disposiciones de la Declaración CONTRADECIAN EL SISTEMA JURIDICO COLOMBIANO Y LOS PODERES DEL ESTADO“. La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas con el voto a favor de 143 países. Solo votaron en contra cuatro países: Canadá, USA, Australia y Nueva Zelanda, mientras que 11 se abstuvieron, entre ellos nuestro amado país del GOBIERNO DE LA SEGURIDAD DEMOCRATICA, que con ello se asegura de seguir desconociéndonos como parte fundamental-ancestral no sólo de la historia, sino del presente y futuro de Colombia. “queda demostrado la verdad sobre lo que el gobierno de Uribe piensa sobre nosotros los indígenas, que somos un estorbo para sus apuestas de vender a cualquier precio, incluso a costo de nuestra pervivencia, las riquezas que hoy poseemos en nuestros territorios ancestrales, por ello la implementación de las diferentes leyes que siguen desmontando la misma Constitución Nacional”, así lo indicó Luis Evelis Andrade Casama, quien a su vez manifiesta que “lo grave es que nos llama a conversar sobre DDHH y TERRITORIO, con espejitos, mientras por otro lado impone a nombre de más de 40 millones de Colombianos su santa voluntad, por ello nos levantamos de las mesas de concertación y territorio, porque los espíritus nos indican el camino, cuyos senderos están en contravía del gobierno de la llamada seguridad democrática”. Cabe destacar que los Estados Africanos votaron en su gran mayoría a favor, y un numero muy reducido (Nigeria, Kenya y Burundi) se abstuvieron. Por su parte los puntos centrales de oposición al texto de la Declaración expresados en las intervenciones de los cuatro países que votaron en contra fueron: El reconocimiento en el texto presentado al derecho a la libre determinación de los Pueblos Indígenas; el reconocimiento en diferentes artículos de la Declaración de los derechos a la tierra, territorios y recursos naturales; el derecho al Consentimiento Previo Libre e Informado (interpretado como derecho de veto de los pueblos indígenas); derechos de Propiedad Intelectual; y el reconocimiento del derecho consuetudinario en contraposición con las leyes nacionales. Acceda al texto completo aprobado en la sesión de documentos.

ORGANIZACIÓN NACIONAL INDÍGENA DE COLOMBIA, ONIC…

ONIC: ¡25 AÑOS DE RESISTENCIA POR UNA SOCIEDAD MAS INCLUYENTE!!!

¡QUE NUESTRO SILENCIO SE CONVIERTA EN UN SOLO GRITO!!!

¡ANTE EL FUSIL, LA PALABRA!!!

¡¡¡MOVILIZACION YA!!!

¡¡¡POR NUESTRA PERVIVENCIA , A DESALAMBRAR!!!

¡RATIFICAMOS NUESTRA DESOBEDIENCIA CIVIL!!!!


23/08/2007

COLOMBIA
Fondo para la Reparación de las Víctimas:

Presupuesto para victimarios, no para las víctimas


Mientras que el gobierno nacional ha venido implementando desde el 2005 cientos de proyectos productivos, cursos de capacitación, fondos de becas, convenios con grupos económicos, con el fin de facilitar la reinserción de los paramilitares desmovilizados, miles de víctimas del paramilitarismo, esperan pacientemente la lejana posibilidad de ser reparados económicamente por los crímenes de lesa humanidad cometidos contra sus seres queridos, mediante el recién puesto en funcionamiento Fondo para la Reparación de las Víctimas.
No obstante dicho Fondo, administrado por la Agencia Presidencial Acción Social, no tiene con qué responder no sólo por que los paramilitares mismos a sabiendas que “únicamente tienen que entregar o denunciar sus bienes de procedencia ilícita” han realizado todo tipo de maniobras jurídicas, entre ellas el testaferrato, el ofrecimiento de bienes no saneados jurídicamente y la devolución de propiedades con proyectos productivos a favor de desmovilizados, sino porque a fecha de 26 de julio, el Fondo para Reparación de las Víctimas “únicamente ha recibido bienes del desmovilizado señor Manuel de Jesús Pirabán, alias “Don Jorge” o “Pirata””, lo que corresponde a dos fincas, una de 910 hectáreas, otra de 995, tres lotes de 200 metros cuadrados cada uno, tres camperos, 152 toros criollos y dos caballos.
De igual manera, a la fecha el Fondo no ha tenido ninguna entrada por donación extranjera, como tampoco de recursos provenientes del presupuesto nacional para su mantenimiento, como si lo tiene paradójicamente la Alta Consejería Presidencial para la Reintegración Social y Económica de los Grupos y Personas Alzadas en Armas, que según su director, Frank Joseph Pearl González, tiene un presupuesto de $294.000 millones de pesos, así como 40 proyectos con apoyo del sector privado, y la posibilidad que Estados Unidos comprometa US$51 millones en los próximos tres años.
Según el Alto Consejero, a 31 de enero de este año, el Sistema de Acompañamiento indicaba que de un total de 31.521 desmovilizados de las autodefensas, 26.790 recibía algún tipo de beneficio, entre estos una ayuda humanitaria correspondiente a 358 mil pesos mensuales, aún cuando no asistiera a talleres o a cursos. Del resto, es decir 4.731, no se conocía su paradero.
Y aunque ya se habla de un fracaso total del proceso de reinserción, ya que al parecer parte de los primeros 5.276 millones de pesos invertidos en este proceso, se perdieron, lo cierto es que desde el 2005, el gobierno nacional ha venido implementando lo que en su momento llamo Proyectos Productivos por la Paz, como parte de la base de la creación de proyectos empresariales en las zonas donde se presentaron desmovilizaciones masivas, a saber, Uraba, Suroeste antioqueño, Cundinamarca, Tibú (Norte de Santander), Palmira, Córdoba y el sur del Magdalena.
En efecto, hoy día, de los 2.624 desmovilizados de las autodefensas que debían estar empleados en 41 proyectos económicos en 9 departamentos, menos de la cuarta parte siguen vinculados a ellos. Un ejemplo de esto lo constituye el hecho de que a pesar que el gobierno desembolsará 600 millones de pesos para trescientos ex paramilitares pertenecientes al bloque de Hernán Giraldo para producir estevia, a julio de este año, quedaban apenas 5 desmovilizados cultivando el endulzante natural.
Así las cosas, resulta inaudito que mientras las víctimas de grupos paramilitares no cuentan con una real asistencia psicológica, o alguna ayuda humanitaria para poder viajar y asistir a las versiones libres de sus verdugos, se debaten entre conseguir el dinero para la manutención de sus familias, el desplazamiento forzado que les ha tocado asumir dadas las amenazas y persecuciones, los paramilitares desmovilizados sigan recibiendo, a pesar del fracaso rotundo del proceso, además de miles de millones de pesos que solo han traído perdidas, asesoría, información en materia de salud, educación, atención psicosocial, capacitación laboral, en cualquiera de los Centros de Referencia dispuestos por el gobierno para tal fin, como en el caso del departamento de Antioquia.
De tal manera, queda claro una vez más que los únicos beneficiados por las decisiones del gobierno con la implementación de la Ley de Justicia y Paz son los paramilitares, mientras las víctimas siguen siendo afectadas y revictimizadas, además que solo serán beneficiarias del Fondo, si logran participar directamente en el incidente de reparación, si pueden acudir y probar que el jefe paramilitar o bloque fue quien cometió el crimen, si el caso en particular tuvo sentencia y claro, si el fondo de reparación llega a conseguir dinero para poder repararlas.
Bien lo decía Mancuso, en una entrevista concedida al Espectador en el 2005 “los proyectos productivos y la vinculación plena a la civilidad de los desmovilizados, nos generan un caudal disponible para cuando lo queramos utilizar como trampolín político”.
En conclusión a la fecha no hay un solo peso para reparar a las victimas, el fondo es una entelequia y un fraude más que sumado a la falta de verdad y de justicia allanará el camino para que las víctimas acudan a la Corte Penal Internacional o a otras instancias para buscar verdad, justicia y reparación.

(ccajar)

La guerrilla colombiana en la encrucijada


Las multitudinarias manifestaciones convocadas por el gobierno, a propósito de la muerte de los once diputados del Valle del Cauca secuestrados por las FARC, se unificaron en la condena contra la guerrilla colombiana y sus métodos de acción. A pesar de que el Polo Democrático Alternativo respaldó las movilizaciones levantando la consigna de Acuerdo Humanitario, éstas fueron aprovechadas políticamente por el gobierno como un respaldo a su plan de Seguridad Democrática. Este hecho ha puesto de nuevo al orden del día la discusión sobre la legitimidad de las organizaciones insurgentes. A lo que queda de la guerrilla colombiana, o mejor, a los miles de luchadores y activistas revolucionarios integrados a ella en las FARC y ELN, se les está acabando el tiempo para una redefinición absoluta de su estrategia política e ideológica: se convierte en agente y colaboradora de la burguesía, o en una organización para la lucha con métodos obreros revolucionarios.


El conjunto de factores nacionales que dieron razón a su existencia como fenómeno político y social, que ante algunos sectores justificaron su lucha armada contra un régimen reaccionario y sanguinario, que les permitieron contar con amplia simpatía entre sectores del movimiento obrero y sindical y que les dieron base de apoyo social en amplias zonas campesinas han evolucionado drásticamente en los últimos años, reduciendo el espacio para su accionar.
No se trata, en modo alguno, de que el régimen se haya democratizado. Para mostrarlo están los miles de muertos y desaparecidos a manos de los grupos paramilitares, que siempre hemos señalado como un puntal del régimen. El régimen, con la Constitución del 91, perfeccionó su ropaje y enmascaró su definición reaccionaria y sanguinaria con tutelas, derechos de petición, Defensorías del Pueblo, etc., etc., mientras dejó durante años el trabajo sucio de eliminación física de los opositores o luchadores sociales a las bandas paramilitares o a grupos de las propias Fuerzas Armadas.
Tampoco se trata de que se hayan realizado en el país amplias reformas económicas y sociales, modificando sustancialmente el nivel de miseria y explotación a que son sometidos millones de trabajadores y campesinos pobres. Por el contrario, los niveles de desempleo siguen altísimos, el sub-empleo es la norma y la miseria se enseñorea en campos y ciudades mientras unos pocos supermillonarios nadan en el lujo y el derroche disfrutando de jugosas ganancias con el sudor de millones de explotados y oprimidos.


Colombia cambió

Pero algunos cambios bastante significativos se han consolidado en las últimas tres décadas, algunos de los cuales ya se venían desarrollando desde tiempo atrás. En primer lugar, el país es dominantemente, sin discusión de ningún tipo, urbano. El viejo país de 1960 a 1970 ya no existe más. Los grandes hechos de la vida política y social se definen ahora totalmente en las ciudades y por las masas urbanas. Este sólo hecho significa un cierre de espacio trascendental, en el largo y mediano plazo, para la guerrilla. Las formas guerrilleras campesinas han estado históricamente ligadas a grandes luchas por la liberación nacional –en la cual incluso sectores sociales urbanos “desplazan” al campo sus efectivos para el desarrollo de tales luchas– o a grandes revoluciones que tengan como consigna inicial y central la lucha por la tierra y su distribución entre el campesinado.
La dirección guerrillera, en todas sus variantes, tanto las que durante este proceso se entregaron políticamente a la burguesía (M-19, EPL, sectores del ELN, etc.) como las que aún mantienen sus organizaciones armadas, no levanta un programa revolucionario y de movilización para las masas urbanas, que plantee las consignas que respondan realmente a sus necesidades más profundas de salario, alimentación, vivienda, salud y educación. Levantar tales consignas llevaría, indefectiblemente, a avanzar en un programa político de choque contra la burguesía y el imperialismo, planteándose la expropiación de todos los grandes medios de producción, incluida la tierra para su distribución entre el campesinado o su explotación colectiva; es decir, un programa realmente socialista. Esas direcciones abandonaron la mención al socialismo hace ya años.


Los partidos políticos

En el nivel político en el país se produjo, muy lentamente, una recomposición de fuerzas y partidos en la cual, en medio de la crisis profunda de los dos grandes partidos tradicionales de la burguesía (Liberal y Conservador) surgieron expresiones que representan típicamente a la pequeña burguesía de las grandes ciudades y a franjas de trabajadores que ideológicamente se sienten representados por ella. Tal es el caso actual del Polo Democrático Alternativo. Algunos dirigentes políticos de la burguesía han incluso “ayudado” al desarrollo y consolidación de estas opciones, viendo en ellas, a largo plazo, un factor de estabilidad y equilibrio. Papel destacado en este proceso juegan las direcciones guerrilleras que negociaron su desmovilización y desarme con los gobiernos de Betancur, Barco o Gaviria.
El accionar de estas nuevas expresiones políticas ha estado ligado, desde su nacimiento y cada vez más profundamente, a un acuerdo y colaboración política con sectores de la burguesía. Todos ellos son defensores del “Estado Social de Derecho”, concepto tras el cual esconden en últimas la defensa del Estado burgués colombiano, con su régimen de propiedad privada y explotación capitalista. Se han convertido en buenos administradores de los negocios de la burguesía, garantes excelentes de las inversiones de las multinacionales y personajes destacados en el debate parlamentario; destacándose también en su papel de freno de la lucha y la movilización de los explotados y oprimidos.


Los renegados

El anterior factor, —como dice el refrán popular, “no hay cuña que más apriete que la del mismo palo”— se expresa constantemente en toda la discusión sobre las acciones de la guerrilla. Los anteriores guerrilleros y todos aquellos que durante años miraron a la guerrilla con simpatía y hoy políticamente reniegan u ocultan su pasado, son ahora utilizados a diario por los grandes medios de comunicación para denunciar las acciones de la guerrilla, para rechazar sus tácticas y para llamar a la movilización “contra todo tipo de violencia”. En medio de toda la campaña burguesa que intenta presentar el accionar guerrillero y el de los paramilitares como hechos de características similares, la dirección ex-guerrillera (léase M19, EPL, sectores del ELN) ha terminado cumpliendo un papel político e ideológico nefasto a favor de la burguesía y el imperialismo.


La encrucijada

Todo este conjunto de modificaciones en el campo nacional, que sólo enunciamos sin desarrollar profundamente, unidos a los cambios en el terreno internacional y a los métodos ajenos a la lucha obrera y popular que ha privilegiado la propia guerrilla (que analizaremos en próxima entrega), la están colocando, no tanto en el callejón sin salida del aniquilamiento militar –como afirma prepotentemente el gobierno de turno de Uribe Vélez–, sino en la encrucijada de entregarse políticamente en una negociación a éste o a un próximo gobierno burgués u optar por continuar su lucha histórica con nuevos métodos y estrategias políticas e ideológicas.

Luis Garcia